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Nodo es un mapa de historias 

La habilidad humana de conectar con el otro, gracias a la tecnología, ha trascendido las barreras de lo físico. La tecnología es ahora un canal en el que las fronteras desaparecen, donde compartimos un mismo espacio pese a la distancia y en la que múltiples voces, sueños y proyectos cohabitan dentro del universo de la red. Creemos en su poder transformador para cambiar realidades, acercar sueños y potenciar talentos.  

La amplia gama de posibilidades, que nos muestra la tecnología, motiva la curiosidad y el deseo de desarrollar habilidades alrededor de sus múltiples campos. Una chispa de ingenio que despiertan los corazones de quienes quieren conocerla más allá de sus usos cotidianos, estos son los valientes que se embarcan en el viaje del aprendizaje, a veces frustrante y lleno de desafíos. El primer desafío para muchos recae en la falta de acceso a una formación, la ausencia de oportunidades y la distancia entre las ya existentes. En este panorama unimos fuerzas para ser el nodo que conecte a las personas con las oportunidades, ser el puente que cierre las brechas latentes de educación en tecnología.  

Conocer los rostros, que le dan cara al aprendizaje tecnológico, es percibir sus experiencias de vida, sus maneras de ver el mundo y sus formas de relacionarse con lo que les apasiona. Es descubrir que es posible conectar desde el propio territorio, formarse y emprender sin necesidad de desplazarse de su tierra. Comprender la historia que impulsó asumir un desafío. Presenciar el paso que acerca, cada vez más, a la persona con su sueño. Apoyar a quienes luchan por aumentar las oportunidades y disminuir la desigualdad. En este viaje por lo humano buscamos contar las historias que aguardan en la bitácora de Nodo, el centro de formación en nuevas tecnologías de la Universidad EAFIT, cuya red de impacto se extiende más allá del campus. 
 

Construir una pasión desde el territorio 

Nodo llega a Jardín, Antioquia, en convenio con la Alianza ERA y la Fundación Secretos para contar. Allí en la vereda La Casiana vive Juan Pablo García Gallego, un joven al que programar lo hace feliz, y es una pasión que tiene desde los doce años. Desea ser reconocido en el mundo tecnológico y comercializar los productos que cosecha en su casa a través de su propia página web. Lo que más lo llena de orgullo, cuenta, es poder aprender desde su municipio y tener la oportunidad de aplicar esos nuevos saberes en su hogar.  

En Jardín, 11 jóvenes emprendieron su camino como programadores. Este año continuamos potenciando la juventud campesina, en la vereda Tapartó del municipio de Andes, junto a la Alianza ERA y la Fundación Secretos para contar. 
 

Crear soluciones que inspiren 

En pandemia, Maria Alejandra Vallejo, pedagoga infantil y habitante del municipio de La Ceja, hizo clic con la tecnología, encontró en esta el medio para volver a conectar con sus estudiantes a pesar de la distancia, lo que la impulsó a abrir espacios de conversación para las familias, en donde se motivó la solidaridad y el apoyo mutuo. El potencial de la tecnología para unir personas fue lo que llevó a Maria Alejandra a querer aprender programación, deseaba conectar con un nuevo lenguaje que le permitiese desarrollar soluciones en favor de la humanidad. 

Al principio, vio limitadas sus posibilidades de formación, hasta que encontró un anuncio en el que Comfama, en alianza con Nodo, brindaban becas dirigidas a mujeres y jóvenes, teniendo la oportunidad de formarse tanto en Frontend como en Backend. Su camino inició con el aprendizaje y pasó a la enseñanza en el Laboratorio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Sabaneta, allí Maria Alejandra aplicó sus habilidades en pedagogía y sus conocimientos en programación para impactar, a través de talleres centrados en desarrollo web, a más de 300 niños, niñas y adolescentes de las instituciones educativas públicas del municipio. 
 

Cultivar el futuro soñado 

¿Qué quieres ser de grande? Esta es una pregunta frecuente en la infancia, acompañada de la ilusión de crecer y una promesa de futuro, pero nuestras respuestas, en ese momento, estaban sujetas a lo que conocíamos, por ejemplo, no pudimos responder: quiero ser ingenier@ de prompts. De ahí la importancia de ampliar los panoramas, de expandir el mundo interior. Teniendo esto en mente nos unimos al proyecto de la Alcaldía de Sabaneta y su Laboratorio de Ciencia, Tecnología e Innovación. En este proyecto más de 1000 niños, niñas y adolescentes de las instituciones educativas públicas del municipio, conectaron con la tecnología y la innovación a través de talleres en desarrollo web, robótica y producción audiovisual.  

Susana Montoya hizo parte del taller en desarrollo web, ella es estudiante de sexto grado en la Institución Educativa Presbítero Antonio Baena Salazar. Nos confiesa que su sueño, cuando sea mayor, es ser animadora digital porque desde pequeña le ha gustado dibujar. El taller le ayudó a reafirmar esta pasión y conocer más del oficio. 

 
Acoger y acompañar proyectos que transforman sociedad 

El proyecto Naidí Girls forma parte del Valle del Naidí, una iniciativa de Manos Visibles destinada a promover la equidad en las áreas STEAM y que cuenta con el respaldo de varias organizaciones, entre estas la Corporación Flor Púrpura, una entidad dedicada al empoderamiento de mujeres afrodescendientes en la capital de Antioquia. Más de cien niñas de Medellín tuvieron la oportunidad de aprender sobre robótica, domótica y liderazgo. La Universidad EAFIT abrió sus puertas a esta iniciativa y, junto con Nodo, dispuso del Laboratorio de Futuros como escenario para el aprendizaje y desarrollo de habilidades. 
 

Más allá de lo técnico, está lo humano 

Somos un mapa de historias, de sueños y pasiones que encuentran su camino en la tecnología. Nos aliamos para brindar acceso a oportunidades de formación, en las que, a través de una educación ágil, modular y con un enfoque en el «Mínimo Empleado Viable» (MEV), las personas desarrollen más allá de conocimientos técnicos, habilidades humanas que les permitan conectar con otros, empatizar con las necesidades del entorno y construir colaborativamente soluciones que transformen sociedad. 

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